lunes, 14 de agosto de 2017

Los colores de nuestro silencio.






                                    





Los colores de nuestro silencio están envueltos en papel de seda, sobre la mesa. Ahi es donde descifro cada color nuestro, sin tapujos. Comenzaré por el rojo pues el más fuerte e insolente en el tema del amor. Rojo es la abertura de mi yo entre tus piernas, besos de corazón, el bombardeo de la sangre en cada vena, cada vez que sufro una arritmia al tenerte cerca. Rojo es cada beso mordido de lengua. Rojo es cada enfado que hemos tenido sin preámbulos ni ensayos. Rojo es mancharte de caricias salvajes y dejarte la boca rota de mis besos. Comenzaré ahora por el lila. Porque lila es tranquilidad y sosiego en nuestro pequeño piso, un silencio hermoso entre tus brazos. Lila es aquella primera flor que aún conservo cuando hicimos nuestro primer dia juntos. Lila es tu sonrisa, que me llena de calma. Naranja. Naranja es el aliento del sol lamiendo las paredes de nuestra habitación para enfrentarnos al nuevo mañana, abrazados y desnudos. Naranja es la fruta que salpica nuestros labios cuando estamos hambrientos para estallar después en risas. Naranja es la templanza entre estar o no molesto, estar bien pero un poco mal. Verde. Verde el color de mis ojos y lo primero que te enamoró de mi. Es el latido de cada esperanza y grito de felicidad cuando uno de los dos llega primero a casa y recibe al otro en un infinito abrazo. Verde es cuando tras tanto esfuerzo conseguimos adquirir lo deseado. Verde es un verde que te quiero verde, pero cambiándolo por nuestros nombres. Verde es tu beso de la mañana y de la noche cuando vamos a dormir. Blanco. Blanco es la pureza que rodea nuestras paredes, virgenes de pintura. Blanca es la libertad de expresión en nosotros mismos, sin apenas secretos, sin maldades. Blanco es sinceridad. Es el verdadero color que tiene nuestro silencio. Porque no pensamos cuando desconectamos, porque somos nuestro refugio, cuando somos nosotros dos, sin nadie más. Escondidos de un mundo cruel. Blanco son tus dedos cuando estoy herida o enfadada, cuando me acarician con cuidado. Blanco es toda delicadeza tuya.

Negro. Negro cuando todo parece oscuridad e incomodidad, cuando enfadamos o enfríamos. El mejor compañero del blanco, un yin y yang. Negro es el color de tu pelo y la sombra que cae sobre mis dedos cuando los meto en la espesura de tu cabello. Negro es el miedo que acecha cuando imagino una vida sin ti. Negro es cuando ves tristeza en mi sonrisa y sabes que no es un buen día. Sin embargo, es el mejor aliado contra nuestras guerras, pues gracias a él las hemos derrotado. Hemos visto la otra cara de la moneda cuando se tornaba todo oscuro. Por que el negro también es tierra, pasividad, impregnación. Es entonces cuando este color se disipa y nos regala su yang. Nos da el cielo, la gloria, actividad, luz.

Todo ese conjunto somos nosotros. Todos esos colores que envuelven nuestro silencio y nos define.