jueves, 26 de enero de 2017

Este jueves un relato: soledades




Vivo a diario una retahíla de emociones y soledades. Paseo por pasillos silenciosos y llenos de vida. En cada habitación se esconde un alma que ha vivido los suficientes años para contar sorprendentes historias. Sus rostros estàn marcados, llenos de mapas. He visto soledades preciosas, carentes de tristeza. Y hay otras soledades que no pueden aliviarse. Están sentados en sus correspondientes mesas, no queriendo entablar conversaciones. Se refugian en ellos mismos, entre fotos, recuerdos y rutinas. He oído de sus labios que los años son los que traen la soledad. Que es duro ver como te arrugas y que no logras decir lo que ansías. La vejez es la última cosa que uno espera de si mismo. Algunos cuelgan espejos detrás de las puertas, otros no quieren volver a verse nunca más. Los hay que esperan visitas como si esperasen el mayor regalo de sus vidas. y también los hay que prefieren estar solos, porque para ellos ya es suficiente, han hecho lo que tenían que hacer. Están ahí para esperar, para irse con la mayor alegria posible. Nuestro trabajo no solo consiste en cuidarles y limpiarles. Va más allá. Nosotros abrazamos sus soledades, procuramos iluminar sus miradas y sonrisas. Procuramos que se vayan de este mundo con la mayor paz posible, amándolos por como son, aceptándolos.


Mi trabajo es duro y un poco triste, algunos lo pensarán. Pero la recompensa es preciosa. Es verlos bien, cuidarlos, hacerles ver que aún sirven para hacer lo que deseen. Hacerles útiles y maravillosos. Es hacerles sobrellevar un poco mejor la soledad que cargan en su corazón.

14 comentarios:

  1. Un trabajo bonito y el texto también.
    Un beso.

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  2. Una etapa de la vida que es la soledad personificada, desgraciadamente es así.

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  3. Hola! Había pensado escribir algo sobre esa soledad que llega con los años, también trabajo con gente mayor y veo muchas soledades a diario. La verdad te felicito por ser parte de ese mundo que da calor y afecto a todas esas personas. Tu relato es bello, a pesar de las emociones tristes que provoca al leerlo.
    Un beso enorme.

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  4. ¡Hola! muy triste y a la vez, precioso relato. Hay personas que necesitan que se les quite esa soledad aunque sea por instantes, soledades tan cotidianas que pasan desapercibidas.

    Me encantó.
    ¡Un abrazo!

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  5. Todo llega, el tiempo no perdona, y las arrugas y la soledad abrazará esos años que tanto pesan.

    Un beso.

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  6. Precioso trabajo ese de aliviar soledades, tratándolos con cariño y respeto, haciendo un poco menos pesada la carga de sus limitaciones. Merecen los que han hecho de esa entrega a nuestros mayores una profesión, toda mi admiración.
    Un fuerte abrazo.

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  7. Sara es un trabajo muy hermoso, acompañar y hacer que se sientan escuchados, repetados, queridos y sobre todo menos solos. Eso no tiene precio.
    Un abrazo guapa.

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  8. Un trabajo bien duro,pero importantísimo, sobre todo para devolver la alegría a esos cuerpos cansados de vivir.
    Un abrazo

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  9. La vida me llevo a trabajar sobre todo con personas mayores, al principio como cuidadora, mas tarde como educadora. He ido descubriendo soledades, la más dura la de aquelloslos que ya no reconocen ni su rostro. Gracias a personas como tu el vacio es mucho más pequeño. Precioso tu escrito y tu trabajo, besos.

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  10. Para mí desde luego es un trabajo admirable que exige vocación y paciencia. Lo has descrito muy bien, no sé si es real o no, pero sin duda me parece vital acompañar a los ancianos en la última etapa de su vida.
    Un beso

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  11. Lo es Charo. Soy auxiliar sanitario en una residencia privada de ancianos. Hay cosas muy tristes que ves a diario, però también ves cosas hermosas. Lo único malo de mi Trabajo es que casi siempre vamos con prisas.

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  12. Muy bonito este expresar y sentir tantos sentimientos hacia personas mayores de la residencia. Creo que siempre esperan de los demás esos detalles amables, atención, dedicación y de palabras dulces. A veces esa será la ilusión de su vida diaria. Ojalá fuera posible que hubiera más personas dedicadas a estos menesteres, porque hacéis que la vida tenga para ellos más aliciente y más sentido. Seguro que les leerás algunos de tus relatos y quedarán satisfechos y tranquilos. Enhorabuena para ti y tus compañeros. Recibe un abrazo.

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