viernes, 22 de enero de 2016

ALAS




Desde que era pequeña, Marie deseaba ayudar a quienes vivían entre cartones en los rincones de la ciudad. Mugrientos rostros arropados con mantas roídas. Cuencos de metal escasos de limosna. Marie cuenta tanto dolor a su madre y ésta le cose, entre madrugadas, alas reforzadas de alambre y las coloca junto a su cama. Una mariposa nace por cada lágrima que aflora. “Nunca renuncies a tus sueños. Volaran tan alto como desees”- Solía decirle su madre. Marie clavó esas palabras en su corazón. Empezó a escribir hermosos versos. Desde pequeñas frases a grandes narraciones. Su alma vuela. Tiene un reto. Al despuntar el día escribe en pequeños trozos de papel frases de esperanza y las guarda en el bolsillo de su abrigo. Cuando sale a la calle, viste la rutina con su sonrisa y cada persona que ve consumida en soledad y pobreza le regala un trozo de ilusión. Marie no puede ayudar a todos, pero sí consigue alegrar un poco esos rostros faltos de confianza e ilusión. Ellos fueron elegidos por Marie y consiguieron sobrellevar mejor la vida. Alas, les susurra ella, por cada lágrima, por cada sueño, tenéis alas.

2 comentarios:

  1. Hola Sara,
    Si te interesa participar en nuestro Certamen de Microrrelatos puedes ver la convocatoria en nuestro Facebook

    https://www.facebook.com/gatoneghro/videos/vb.434878043345188/583683698464621/?type=2&theater

    Y consultar las bases en nuestro blog.

    Gracias

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  2. Muy bonito el relato. Ella ponía toda su ilusión en sus papelitos y se cumplian sus expectativas en los que los recibían. Sara:como ya vamos viendo menos, tenemos menos vista, sería interesante que cambiaras el tamaño de la letra. Gracias.

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