jueves, 10 de diciembre de 2015

La hierba de las noches


Estaban sentadas en la hierba. La noche pintaba sus sueños. Amelie dibujaba esperanzas con sus manos, Yanise contemplaba las estrellas con la mirada más dulce del mundo.

- Me encantaría que pusiesen candle in the wind en mi funeral. –dijo Amelie.

-  Yo no pido canción, pero si pido un coro de voces que transmitan lo que he significado para ellos.- pensó Yanise- ¿Sabes? creo que temo morir.

-  Morir es solo una palabra. Creo que morir tiene varias bifurcaciones.

-  ¿A qué te refieres?- quiso saber Yanise.

-  Bueno, pienso que hay personas que viven muriendo, y eligen morir con silencios y desdichas.

-  Es complicado.

-  Hacemos que lo sea.

-  ¿Por qué Candle in the wind?. - Yanise se acomodó de tal forma que sus ojos ahora estaban centrados en los de Amelie.

-   Es una canción hermosa. Transmite. Además siempre me he sentido como una vela en el viento.

          Yanise sonrío, haciendo relucir sus hoyuelos.

      -  ¿Y tú? ¿Por qué un coro de voces?- preguntó ahora Amelie.

-  La voz del alma puede llegar a ser poderosa. Cuando alguien eleva su espíritu y lo hace a través de su voz hace que sea el sonido más hermoso del mundo.

 Es curioso, pensaron. Eran diferentes, pero afines a sus sentimientos. Unieron sus manos, los dedos de Amelie eran tan cálidas. Sin embargo, Yanise solía tenerlas siempre frías. Volvieron a sumergirse en el silencio, disfrutando de la compañía de la otra.
Mientras la noche latía en el firmamento, el corazón de Amelie cantaba una canción que hablaba de una vela en el viento que nunca se apagó con la puesta del sol al llegar la lluvia. Y Yanise susurraba a las estrellas una sintonía: la de su espíritu.

2 comentarios:

  1. Eso si, tesoro, este texto eres tu ;-) sublime, romántica, fina, bonita :-****

    Mil besos ,Sara!!!

    Tu Kristina!

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