viernes, 1 de agosto de 2014

Mi compañera astral




No había nadie en la calle, excepto nosotras dos. Decidimos ir al parque, aun quedaba media hora para que cerrasen. Nos tumbamos en la hierba y revivimos viejos recuerdos. Mi compañera necesitaba expulsar viejos fantasmas. Las estrellas brillaban tanto que parecían estalactitas a punto de explotar. Un avión cruzó el cielo, dejando una línea blanca de tiza. Antes de irnos, ella propuso una idea.

-Extiende las manos hacía el cielo. Abre un poco los dedos e ignora que estamos en la tierra.  Imagina que volamos. Podemos ir a la Luna o a Marte, incluso a Júpiter- dijo.

Reí. Extendimos los brazos y cerramos los ojos. Siente la vida. Siéntete volar.
Al día siguiente, volví al mismo lugar con otras amistades. Me tumbé e incliné la cabeza hacia atrás. La vida estaba al revés. Jugué con la gravedad.

-¿Qué piensas?- preguntaban con curiosidad.

Les sonreí y pensé: chicos, esto es filosofía, deberíais tumbaros y mirar todo con otra expectativa. Vino a mi mente una frase de Epicuro.
Los dioses están permanentemente entregados a sus propias virtudes y consideran extraño todo lo que les es diferente”.

Ellos eran Dioses. Yo era una esencia perdida y compleja a su lado. Pero me hacían reír. Compartía con ellos otras aficiones. Sin embargo, al llegar la noche, me reunía con mi compañera de viajes astrales y juntas disfrutábamos del silencio que trae la noche a horas tardías. Fueron los mejores momentos que compartí con un alma tan afín a la mía.

A S.C 

5 comentarios:

  1. Has encontrado una buena amiga para cruzar la línea, Sara, no todos lo consiguen,ni lo entiende.
    Besos viajera.

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  2. Gracias San, es cierto. Ahora sé que el destino pone en tu camino a las personas adecuadas en la época adecuada :)

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  3. La dicha de haberlo vivido alimentará tu alma.
    Saludos.

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  4. Es muy original. Así deberíamos escribir de vez en cuando en nuestros relatos. La imaginación no debe faltar, eso nos lo decía Ana María Matute antes de irse. Me ha gustado mucho y lo de la raya de tiza blanca. Un abrazo.

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