sábado, 9 de agosto de 2014

Ella.



Vestido negro, sandalias y su largo pelo suelto. Se ha puesto especialmente prometedora esta noche. Espera a alguien, la veo bajo una farola, como todos los sábados. Escucha música, baila para ella misma. Un coche tras otro, no le prestan atención a ese cuerpo por el que hace tantos sacrificios. ¿Placer o necesidad? Ella dice llamarse Marilyn, lo lleva cosido en la tela de su vestido. Casi pueden verse sus nalgas. Esperan impacientes a unas manos hambrientas.


Un coche se para. Ella sube sin dudarlo. Mientras tanto, la luna llena es rozada por nubes muy finas. Ella también se prostituye con Marilyn. 

2 comentarios:

  1. No hizo falta ni media linea más Sara, todo lo que se tiene que entender y sentir se entiende, se siente y conmueve.
    Besos.

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  2. Muy expresivo y corto lo has hecho, pero es suficiente. Has enmarcado bien una situación de espera que tiene su conclusión. Me gusta.

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