lunes, 21 de abril de 2014

Próxima parada.







" El recuerdo hace hermoso el viaje" le habían dicho. Apoyó su cabeza en el frío vagón y permitió al paisaje patinar sobre sus ojos. El corazón era una puerta medio abierta con el cerrojo muy desgastado. Sostenía sobre sus dedos la última carta de su vida. Cerró los ojos y se dejó arrastrar por la continuidad. Próxima parada: Salou. 

Ninguna maleta, ningún pintalabios, ni siquiera un bonito vestido. Solo llevaba con ella el desaliento. 

- Me gusta mucho que una mujer se cuide las manos- le había dicho él. Complacerle fue su propósito. Cuando el tren hizo su parada, ella bajó con el corazón galopándole en la garganta. En sus manos se apreciaba unas bonitas uñas de porcelana.

2 comentarios:

  1. muy lindo micro texto, que hagas de viajar! pero que dificil se hace sin tiempo.

    saludos

    ResponderEliminar
  2. Uyyy si se había hecho la manicura, seguro que se cuidó más cosas ;)

    Un beso, guapa.

    ResponderEliminar