martes, 11 de marzo de 2014

RELATO JUEVERO: MASCOTAS.



Éponine llegó a nuestras vidas un dos de marzo. Eran las nueve de la mañana y sostenía entre mis manos una cálida taza de café. El corazón me latía a mil por hora, dentro de un rato nos traerían un cachorro. Unos nudillos tímidos llamaron a nuestra puerta. Cuando la vimos, fueron sus ojos de canica verde lo que nos atrajo enseguida. Su pelo era suave, creíamos incluso que era un peluche. Era la cosa más bonita que habíamos visto nunca. La cogimos en brazos y su cabecita reposó sobre nuestro pecho.

-Le daremos todo el amor del mundo.

Así fue. Nos contaron la historia de Éponine. La habían encontrado deambulando en las zonas verdes de una urbanización. Nadie reclamó por ella. Nos preguntamos como era posible que una perrita tan bonita pudiese ser abandonada. Pasados los días, ya tuvo soltura. Mordía mis zapatos, se metía debajo de mi cama (su lugar favorito) reclamaba premios cuando nos veía comer, y le encantaba subirse en el sofá, si es en nuestras rodillas, mejor. Éponine había dado luz a nuestro pequeño hogar. Le leía frases de libros, para que compartiese conmigo ese deleite, incluso la tenía a mi lado cuando escribía. Me miraba con curiosidad y apoyaba su barbilla en mi pierna. Me gustaba su cabecita mientras dormía. Lo que más disfrutábamos era cuando la sacábamos a pasear. Llamaba la atención allí dónde iba. La gente nos paraba y la acariciaban. El sol hacia que sus ojos adquirieran un verde más claro. La vimos crecer diariamente. 

Fue ayer cuando otros brazos la adoptarón. La vi alejarse con sus nuevos dueños. Lloré mientras su recuerdo se adhería en mi corazón. Al llegar a casa, encontré vacío su rincón. Sé que con los días ese dolor se disipará, lo he experimentado otras veces. El único consuelo que me queda es que ella estará en un hogar más confortable y amplio, viviendo otras aventuras, rodeada de amor. 

3 comentarios:

  1. Duele el tener que desapegarse de los animalitos también amiga Sarah. Lindo tu relato...

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  2. Muchas gracias Lao. Con tal de saber que ella estará feliz me consuela. Un abrazo, gracias por leerme :)

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  3. Una historia muy tierna. Es una criatura tan pequeña y necesitada de todos los cuidados. Pero sabiendo que va a estar mejor, pues mejor para ella. Ella se acordará de ti y te podrá ver. En casa de mis abuelos ocurrió un caso similar. Ya te lo contaré.

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