miércoles, 8 de enero de 2014

Mon adversaire favori.



Estar en una lavandería y conocerte. Hablar contigo hasta que nos den las una, las dos, las tres. Apoyar mi cabeza en tu hombro y fingir que todo está perfecto así como está. Observaremos como las lavadoras hacen su trabajo, no habrá nadie más aquí. Estaremos solos, sentados en sillas de plástico. Hablaremos sobre los grandes músicos, los colores que nos gustan y sobre nuestras afinidades. Sonreirás y me gustará ese hoyuelo en tu mejilla. Me pintaré un poco los labios para que así desees besarlos. Iremos a alguna cafetería y desayunaremos tostadas. Dibujaré un corazón con el azúcar. Me aprenderé tu primer apellido porque a veces los segundos se olvidan. Preguntarás cual es mi meta en la vida y te escribiré el poema más bonito del mundo.

Iremos a alguna gasolinera porque las tiendas están cerradas cuando ya la noche alcanza el mundo. Compraremos helado y nos sentaremos en algún banco. Se escapará mi mirada por tus dedos por si encuentro en ellos una  prueba de fidelidad. Al llegar el amanecer tendremos que decirnos adiós, volver a nuestra rutina, porque aunque no lo parezca, a veces se desea llevar la vida de siempre. Al llegar la noche, escaparemos como gatos y tendremos la certeza de que una noche para nosotros, es el principio de muchas noches más.

1 comentario:

  1. Un espacio, un lugar para el amor, no nos debe faltar... nunca :)

    Bss.

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