miércoles, 2 de octubre de 2013

Este jueves: El camino






Aparto la cortinita de la ventana, el sol se rompe en las montañas, los campos visten de otoño. Los árboles parecen papel.

En mi maleta solo llevo un camisón, un libro y mi perfume. Viajo en  tren. En este momento desearía que hubiese una bandeja con pocillos llenos de leche templada.

Un hombre está sentado a mi lado. Lleva un sombrero y polainas. Bigote, aspecto melancólico. Él también observa el paisaje. Siento el roce de sus rodillas cerca de las mías, pero ignoro la sensación. Acaricio mi rostro, he envejecido, lo suficiente para sentir tersa la piel, forzada a mantenerse apacible, ocultando el disgusto, la tristeza. Es curioso, los intensos años vividos, inundados de experiencias. Conocí muchos hombres, amantes, poder. He traicionado mi dignidad. ¿En qué me he convertido? ¿A quién busco?

El hombre que hay a mi lado susurra algo que no logro entender. De repente lo siento, siento su cálida y áspera mano, sus dedos arrugados acariciando mi cabeza. Cierro los ojos. Al principio temo. Después me dejo hacer. ¿Es posible sentir diversas sensaciones con un solo roce? Yo, que tanto había dado a los hombres, yo, que había dejado mi piel en sábanas ligeras y desconocidas. Ahora me dejo tocar por otras manos muy distintas. Unas manos que huelen a papel y tabaco.

Observo mi maleta, tan poco hay dentro, tan poco de mí. El hombre cuyo sombrero está ahora entre sus piernas, se echa el pelo hacía atrás, brillante, moteado de gris. Su aliento huele a anís. Es un hombre mayor, se sabía por ese sombrero, el bigote, la mirada perdida. A su lado soy tan solo una joven anciana que sostiene cerezas muertas entre los dedos. El hombre señala  un cartel rectangular. Veinte kilómetros para Galicia. No le miro, pero sonrío. Tiene mi respuesta.

17 comentarios:

  1. ¡Cómo se nota la llegada del otoño! Melancólico, sentimental.

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  2. Que bien escribes chica. Me ha encando tu relato. Tanta historia en tan pocas palabras y tan bien dichas. Enhorabuena!!! y muchos saludos

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  3. "A su lado soy tan solo una joven anciana que tiene cerezas muertas entre los dedos"
    Me quedo con esa frase.
    Gracias por el relato Sara!!!

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  4. Los viajes en tren siguen siendo una delicia por la s experiencias que provocan.

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  5. Anoche leí tu jueves, me curre el comentario y al final no se publicó y ya me fui a dormir. Te decía que estoy de acuerdo con Paco en que tu texto es muy melancólico. También es cierto que los viajes en tren invitan a ello, y si es el destino es Galicia, tierra de la morriña por escelencia, ya ni te cuento. Me imagino la escena y me pregunto que puede suceder en esos 20km que aún quedan para llegar a Galicia. Un beso.

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  6. Parece que la "joven anciana" desea empezar una nueva vida y no le importaría que fuera al lado del hombre del bigote. Yo si me imagino lo que ocurrirá en esos veinte kilómetros, me lo ha dicho la sonrisa de la mujer.

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  7. Al ritmo del tren, suceden tantas cosas como para merecer el viaje ¿a Galícia? donde sea, nunca es tarde si se tiene el billete preparado.
    Sarah, suave y melancólico, también vivificante camino.
    Besos

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  8. Sarah, me gusta tu camino. Una vejez, tal vez sólo mental, prematura, llena de las cicatrices que deja el pasado de una vida vivida con intensidad y la posibilidad de un futuro más estable, de una compañía que le proporcione algo más de serenidad y estabilidad.
    Un saludo.

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  9. Cualquier viaje conlleva una aventura sea del tipo que sea y en tu relato ya está servida, aunque por medio esté el manto d ela vejez y de la vida pasada. Muy bueno. Un beso

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  10. Un recorrido, un camino a seguir... y a caso un rumbo nuevo para su vida?
    Qué bien nos has llevado al ritmo del traqueteo del tren, donde las reflexiones de esa mujer, cargan emociones viejas, pero con esperanzas nuevas.
    El destino dirá...
    Besos!
    Gaby*

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  11. ¡Muy bueno Sarah! me ha encantado leerte

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  12. Un romance teñido de melancolía, y podría verlo triste, pero prefiero pensar en la llegada a Galicia.

    Un beso

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  13. Parece que estés relatando el último viaje. Creo que así me gustaría irme, con pocas cosas en la maleta y el roce de quién quiero a mi lado.

    Abrazo y cafelito.

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  14. La respuesta llegó en forma casual. Parece ser una historia de un nuevo comienzo.

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  15. Un discurrir por la vida lleno de sentires. Me gusto tu jueves amiga.
    Besos

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  16. Es como viajar al lado de uno mismo, ver desde la complacencia como suceden las cosas y darlas por buenas. No todo está perdido, ni hecho... queda Galicia.
    Muy intenso y particular.
    Besos

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  17. Un trayecto emocionante y tierno. Conmovedor y melancólico. Esa respuesta, vale todo!!!

    besos

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