viernes, 6 de septiembre de 2013


-        Fíjate en ese hombre. La única compañía que tiene es un vaso de vino. Me gustaría preguntarle por qué bebe a estas horas de la noche.
-     Por pena. Para soñar con nubes sedadas, vacías de recuerdos. Para acariciar en su lengua el sabor de la soledad. Si, debe ser eso, por pena. La pena es lo que arrastra a las personas, la pena es la mayor enemiga de un borracho, de un mendigo.



3 comentarios:

  1. Lo malo de la pena, la pena de uno mismo, no es que no se mitigue con alcohol sino que tampoco nos abandona con su ausencia.

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  2. Yo diría que la soledad, hay que beber acompañado.

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  3. La pena intensa suele obligarnos a cosas tremendas, solo espero no me ocurra y no se lo deseo a nadie.
    Sos una persona muy sensible y fue lindo llegar hasta acá, saludos.

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