lunes, 16 de septiembre de 2013

Adopté a Whitman




Encontré a Whitman en una tienda de libros de segunda mano, apilado junto a otros libros de diferentes volúmenes. El título revelaba: Canto para mí mismo” por lo que enseguida suscitó en mí la curiosidad innata de cogerlo entre mis manos. Al llegar la noche empecé a abrir el corazón de Whitman y encontré su canto a la verdad, a la libertad, el canto de la vida. Subrayé algunas frases que pondré bajo este texto, palabras que han llegado al alma, a la mía. En su epígrafe final cita lo siguiente: A ti, quienquiera que seas (bañando con mi aliento esta hoja para hacerla creer, oprimiéndola un instante entre mis manos vivas ¡toma! ¡Mira como me late el pulso en las muñecas! ¡Cómo dilata y contrae la sangre mi corazón!) Me ofrezco a ti, en todo y para todo, me ofrezco a mí mismo, prometiendo no dejarte jamás, de lo que doy fe firmando con mi nombre.


Me pregunté cómo era posible que le hubiesen abandonado allí. Un libro como aquel, con bellos y sinceros versos, con el canto de su voz escondida, su silencio herido. Entonces lo comprendí, él libro estaba destinado a mí, para adoptarlo y cuidarle. Para que a través de su prosa yo también cantase para mí misma, para mi verdad y libertad. Ahora entiendo eso que dicen: “No eres tú quien busca un libro, es él quien te busca a ti”

3 comentarios:

  1. "Ante ciertos libros uno se pregunta: ¿quién los leerá? Y ante ciertas personas, uno se pregunta. ¿Qué leerán? Y al fin, libros y personas se encuentran." (André Gide)

    Fue mi frase de cabecera en el blog durante un par de años...y viene justa para tu entrada.

    Un abrazo Sara

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  2. Buenas, enhorabuena por el blog, me gustaría intercambiar enlaces contigo y que nos sigamos mutuamente.
    Un enorme saludo desde http://orgullobenfiquista.blogspot.com/
    http://bufandasybanderasamps.blogspot.com/

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