sábado, 1 de junio de 2013

Es una imagen tierna, dos brazos que se unen. Duermen suspirando, emitiendo ruiditos propios de un sueño profundo. La televisión encendida que muestra un documental sobre la naturaleza. Pero a ellos se les ha cerrado los párpados y no se dan cuenta que la vida late detrás de la ventana. Pienso, escucho, me entristezco. Hace tiempo que nadie abriga mis hombros. Qué extraño, siento que siempre ha sido así. Me pregunto qué es el amor, lo encuentro en las pequeñas cosas, como el amanecer, los paseos, libros, arte, acariciar a alguien. Esas pequeñas cosas que giran, se clavan en la carne.
Es primavera, sin embargo parece invierno. Acabo durmiendo también, pero los únicos brazos que me arropan son las tapas de un libro.

2 comentarios:

  1. Un blog lleno de sensibilidad e inteligencia. Y madurez, querida amiga, madurez.
    Llegarás lejos, allá dónde te lo propongas.

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  2. Gracias Pitt. Tus palabras me dan fuerza.

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