viernes, 21 de junio de 2013

El chico de la sonrisa enferma

Siempre está solo. Lleva una montaña de libros en el regazo. Le gusta la historia, el arte. Lee en voz baja, tan rápido que parece tener pájaros viviendo en la boca. A veces ríe, patalea, sufre. Tiene una bonita sonrisa pero es la de un enfermo. Los que lo observan se preguntan si deben tener cuidado, algunos incluso se burlan. Pero él camina alegremente, con la cabeza alta, sin importarle nada. Le brillan los ojos y los zapatos. Se pierde entre los estantes de libros, en eso nos parecemos. Debe sentirse solo, en las noches lo imagino mirando al vacío, soñando ser como los demás, enriquecerse, crecer como persona, alimentarse de felicidad. Tal vez dibuje estrellas o cometas.


A veces se sienta a mi lado, sin decir nada, con sus libros, yo con los míos. Intuyo sus ojos enfermos mirándome. No temo, no siento pena. Es tristeza lo que tal vez siento cuando lo veo apretar los libros en su pecho. Marianne Moore dijo una vez que el mundo es como un orfanato. Creo que hay mucha verdad en esas palabras. Somos huérfanos de saludos, comunicación, humanidad, paz. Huérfanos de nosotros mismos. Y ese mismo chico es otro huérfano que vive abrigándose con su continua sonrisa, asimilando su enfermedad, aprendiendo de ella.

4 comentarios:

  1. me encanta lo de los pájaros viviendo en su boca tía :)

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  2. :) Me salió así. Es que lo parece porque cuando lee, silba las palabras y me recuerdan a los pájaros.

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  3. Huerfanos perdidos en un mundo bastante deshumanizado, menos mal que siempre hay cerca quien está un poquito pendiente y aunque solo sea una sonrisa, esa te la regala.
    Por la tuya, Sara.

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  4. :) Qué hermosas palabras San. Gracias.

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