miércoles, 2 de enero de 2013

Por él.




Hoy he vuelto a soñarle. He llorado por él.  Así como los árboles quedan desnudos sin sus hojas yo me quedé vacía sin sus abrazos. Así como las estrellas luchan por brillar cuando el amanecer las arropa, yo lucho por encontrarle incansablemente.  Porque le quiero y desearía poder besar sus labios cada noche, cuando las estrellas vuelvan a ser traviesas. Me encantaría poder decirle que aquí me tiene pese a todo. Añoro su voz rogándome una sonrisa mía y los buenos días que me deseaba cuando yo me enfrentaba al mundo al salir de la cama. Él que sabía hacerme feliz, él, que se llevó  mi corazón.

Hoy, cuando he despertado y saber que es otro día sin él, he vuelto a mirar mi pálido rostro surcado de tristes poemas. Me he obligado a levantarme sin desfallecer,  mirando la vida como si fuese la primera vez. He vuelto a nacer. Me he dicho “Eh tranquila, que hay que seguir adelante”, pero no es fácil, nadie dijo que lo fuera. Heme aquí, intentando estrujar mis sentimientos y sólo encuentro trozos de mí misma que despojo en estas palabras que suenan a hiel.

Hace un momento miré a través de la ventana. La luna me ha abandonado. Desearía volver a soñar con la libertad que anhelo, la misma que clavé en el estandarte de su propiedad. Vuelvo a estar sola, limpiando mis lágrimas que parecen plata. Sola, sin nadie más, sola, conmigo misma, con mis sueños, con mis recuerdos. Nadie podrá arrebatármelos jamás, porque forman parte de mí. Antes de descansar y abandonarme bajo mis párpados dormidos, confesaré que he encontrado un lugar dónde me convierto en princesa de hielo. De esa manera, evito pensar demasiado, duermo sedada de sentimentalismo. 

http://www.youtube.com/watch?v=y18EUJCp9C8

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