sábado, 1 de diciembre de 2012

A la luz de una vela.






Ocurrió a la luz de una vela. Era domingo, como siempre, di un paseo por los alrededores del viejo caserón del que dicen estar encantado. Como no peco de ser supersticioso, defendí mi incredulidad atreviéndome a entrar en su enorme jardín.
Hace muchos años esta entrada debió poseer una hermosa vegetación, tal vez era un vergel. La vieja verja chirrió débilmente cuando la empujé. Vi, en una de las ventanas manchadas de humedad, un rostro pálido cuyas facciones parecían las de un ángel. Con el corazón acelerado y revolviéndome la sangre, decidí averiguar quién habitaba allí. Los peldaños crujían bajo mis zapatos. Cuando mi mano agarró el pomo oxidado, un escalofrío me inundó. Alguien susurró mi nombre, subí a la primera planta, una luz mortecina se adivinaba tras una puerta entreabierta. Entré con cautela y vi dos cuerpos sudados revolviéndose con placer en una cama ajada con sábanas blancas y manchadas de sangre. Los ojos de aquellos amantes me mostraron su historia a la luz de una vela. Descubrí que aquel rostro era el mío, poseía con amor a el cuerpo femenino y perfecto que había presenciado mi llegada, el mismo que yo había visto en la ventana.
Recordé la leyenda, decía que hace muchos años dos amantes se encontraban en aquel caserón y mientras hacían el amor fueron asesinados. Desde entonces los espíritus aun pecan cada día a la misma hora su amor prohibido en el lugar de los hechos. Hay quienes afirman haber sorprendido un extraño rostro en una de las ventanas.
Di un paso atrás con el corazón desbocado, ¡no podía ser! Aquello no podía estar pasando. Ella asió mi mano y rogó que me quedase. Pero yo solo pensaba en huir. Sus ojos me miraron con frialdad y dijo sentenciando: “No temas, ya estás muerto”

8 comentarios:

  1. Uyyy que miedo. Desde luego que esas leyendas siempre tienen algo de verdad o no? Me ha gustado tu historia porque es romántica hasta con la muerte.

    Un abrazo

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  2. Se me olvidaba, bienvenida a los jueves Sara.

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  3. Bienvenida Sara a los jueves, espero que te sientas comoda y regreses siempre que quieras.
    Un relato de terror, como ya es muy tarde casi que mejor no lo releo que luego no duermo, porque chica ese final pone los pelos de punta.
    Un beso.

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  4. Bienvenida a lo juevero !salve!

    Inquietante luz de vela en una ventana con rostro y con leyenda. Matar a los enamorados es un crimen despiadado, pero morir amándose es mejor que hacerlo de otras formas ¿no?
    Besito.

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  5. Un relato inquietante. Muy bien llevado, tanto que sentimos el tremendo escalofrío del protagonista en la última frase...

    Me gustó la expresión de seguir pecando su amor...

    Bienvenida a los jueves (y también a los demás días de la semana, claro :)

    Un fuerte abrazo

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  6. Inesperado y terrorífico final. Ya dicen, la curiosidad mató al gato. Esos amantes sólo esperaban la llegada de alguien que les liberara de su cautiverio.
    Un abrazo

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  7. Gracias a tod@s :) el placer es mio. Un abrazo.

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  8. Buena lectura, interesante aporte. Quede pensando en la reiteración de la última acción luego de haber sido asesinados los amantes, no parece un castigo, jeje. Saludos y aquí termino con este Jueves comentando tarde pero cumpliendo. Un placer leerte!

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