sábado, 11 de agosto de 2012

Lo que quedará de ti




¿Qué les diré cuando vean que ya no estás y ese triste piano que está bajo el cuadro que pintaste un día? ¿Qué podré inventar cuando vean mis labios hinchados y silenciosos? ¿Qué podré decirles cuando vean la cama bien hecha y el perchero ausente de tus prendas? ¿Y cuando no vean aquel vaso que escogías siempre para el café? La puerta fue una boca llorona que gritó tu nombre una vez te marchaste. Escupiste que yo no era aquel disco de vinilo que te recordaba a la época de los ochenta.

Aun rio cuando recuerdo que cogiste el abrigo equivocado, era el mío el que te llevaste, ¿cómo no pudiste darte cuenta? Te dije adiós y creíste haber ganado. ¡Pobre de ti cuando deambules esas calles que harán recordarte las curvas de una mujer! Cuando entres en una iglesia y no te quede nada por lo que rezar. Cuando lleguen las noches y lo único que dormirá contigo será tu soberbia. Hemos batallado con nuestras lenguas de fuego y las cenizas son cristales rotos que rompimos creyendo que con eso nos habíamos desfogado. Dijiste: “no te enamores de mí” y preparé la mejor comida del mundo para ti. Susurraste: “sexo” y vestí mi cuerpo con la mejor picardía que encontré. Dijiste: “marcharé un día” y seguí preparando la mejor comida del mundo. Planché tus inquietudes y máscaras, limpié incluso las bisagras de la puerta para que vieses en ellas tu talante ridículo. Nuestra cama era una boca sucia que guardaba nuestros secretos. ¿Qué éramos en verdad? simplemente habitaciones sin cerrojo, dos tazas vacías, un reloj triste, un beso sin ser beso.

He decidido empaquetar lo inservible, estarás lejos mientras yo no desearé otra cosa que lo mejor para ti. 

2 comentarios:

  1. ¡Impresionante y profundo! como todo lo que escribes guapa!!
    Un abrazo.

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  2. Simplemente sin palabras... Esta vez no existen palabras para decirte lo magnífico que está este relato!! Genial!!. Un beso!! =)

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