lunes, 5 de diciembre de 2011

Ahora, en esta noche.

Hoy me he sentido feliz, caminaba sin importarme retroceder, rebuscando ese sentido que creí dormido.
Amé Jaén, y lo que vive en él.
Amé poder ver, sentir, llorar, reir,
respirar el aliento de la noche.
Hoy, amé estar en compañia,
 tener piernas, salud, recuerdos...
esos que no morirán nunca.
A pesar de que extraño aquella época,
agradezco haberlos vivido,
porque me hace ser humana.

Hoy aprendí a amarme un poco más,
porque supongo que lo que cuenta es tenerte por encima de todas las cosas,
dijo alguien una vez que nadie te salva, solo tu puedes hacerlo,
efectivamente encontré la razón de sus palabras.

Yo soy el bálsamo que puede curar las cicatrices del tiempo,
me he enamorado de mi corazón,
ese pájaro que creia estar encerrado,
y que ahora ha sabido abrir un poco más la jaula.

Ahora puedo decir que la vida sigue pese a todo,
que habrá alguien que te sepa levantar,
que acariciará tu piel cuando la notes fría, áspera.
Alguien que le importa tu sonrisa,
y no dudará en marcar el destino para escuchar tu voz.

Hoy he aprendido a amar los minutos que me has dedicado,
esa pequeña distancia que separaba dos latidos,
la certeza de que algún dia seré mejor que ahora,
no imaginas lo abiertos que están mis ojos.

Hoy he encontrado razones diversas
para saber lo que es amar en otra perspectiva,
amor hacia esas pequeñas cosas que se pueden transformar en grandes.

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