sábado, 24 de septiembre de 2011

Porque yo también odio el sentimentalismo.


Anoche fui Margo Channing, desgraciadamente no tenia un cigarro para consolar esas penurias que estúpidamente, salían a borbotones, no pude gritarles a mis amigos que yo también necesitaba ser amada, como mujer. fui Bette Davis, solitaria y realista en un opel corsa a las doce de la noche, mientras sábado se iba para que domingo, naciese. La única diferencia era que yo no estaba pintada en blanco y negro, no podía encender la radio para escuchar por ejemplo artistas como Frank Sinatra, Totm Waits, o...¡ que diablos! Edith Piaf con su tema Non, Je ne regrette rien. La noche estaba tan oscura que no podía sortear estrellas por el camino, tantos deseos guardados en el puño que terminaron derritiéndose. Es curioso, porque cuando tienes tanto que pedir, ( si tienes suerte, cazar  una estrella fugaz), nunca lo encuentras. Como Margo Channing, yo tampoco había logrado conocerme del todo, ¿ quien soy yo verdaderamente? ¿ qué es lo que me lleva a sortear tantas preguntas?. Una frase, eso bastó para hacerme recapacitar en cierta medida, que retuvo mi trasero un cuarto de hora, talando mi sueño. Dicha frase rezaba así:

"Curiosa esta vida nuestra, las cosas que se dejan caer al subir la escalera para ir más deprisa, olvidando que se necesitan  ganas de sentirse mujer, es una carrera que todas las hembras tenemos en común, nos guste o no; la de ser mujer. tarde o temprano hemos de trabajar en ella, por muchas otras que hayamos ejercido, deseado.".

He aquí el prodigio de la maravillosa Bette, sentada, abrigada con su abotargado abrigo de piel, falta de cariño, amor, ese vacío que se huele en cada aliento que respira, excelente monólogo.


No hay comentarios:

Publicar un comentario