viernes, 5 de agosto de 2011

Soñé...



Soñé con Andrómeda,
me miraba y traia una estrella,
soñé con la muerte vestida de princesa,
encajonada en la esquina de un letargo.

Soñé que te habias ido y venias convertido en Fenix,
dos montañas que cruzaste eran como dos pechos de un demonio,
trajiste fuego,
pero yo estaba congelada.

Soñé que la ciudad estaba bañada en hojalata,
un clavicordio sonaba a lo lejos,
lo confundí con el sonido de tu corazón.

Soñé que me entregaba a la mortandad de tu silencio,
una cremallera que cosia tus labios,
y cuando abrí los ojos,
el aliento de la niebla golpeó mis pies,
tu recuerdo hilvanaba la habitación,
estoy cansada de morir tantas veces.

Apreté las nalgas,
sabia que existirias para resucitar.

2 comentarios:

  1. Querida amiga, desde hoy lo eres , si tu así me lo admites, claro. He visto el regalo del unicornio díscolo que un común amigo (J.A,) nos ha hecho y ahora entiendo el por qué te lo entregó a ti, tienes sobrados meritos con este blog tan dulce y tan tierno que y tu manera de expresarte tan bonita en tus poemas. Me encanta lo que he visto y lo que he leído. En fin que me quedaré muy agusto en tu blog. Aunque tengo mis dudas si yo merezco ese regalo de ese adorable y perfecto escritor que es nuestro amigo común, pues si me comparo con otras maravillas que estoy encontrando en la red, de todas todas salgo perdiendo. Lo digo de verdad, me veo tan poca cosa, Sara, que todo lo que me entregan me parece irreal un sueño. Sigue escribiendo estas preciosidades que al menos amí me han despertado el corazón. abrazos.

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  2. Hola M.Flores, no sé que decir, me he quedado en blanco, pero decirte que tus palabras me han hecho emocionar, mucho. Gracias, muchas gracias. J.A es de esas personas que merecen la pena conocer, una grandiosa persona. En cuanto a lo de que te consideras poca cosa, de eso nada, admito que en un tiempo yo me he llegado a sentir como tú, pero a medida que vas aprendiendo de otros y ellos hacen lo que sea para ayudarte, ese concepto sobre ti se desvanece y se recrea una fuerza que ni siquiera sabias podria vivir en ti. Te mando un abrazo muy fuerte y un deseo de conocerte algun dia, aunque sea a través de estas redes sociales.

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