miércoles, 6 de julio de 2011






Ah, este vacío! ¡este vacío que siento aquí en mi pecho...!. Pienso a menudo que si una vez, una sola vez, pudiese estrecharla contra mi corazón, se colmaría plenamente este vacío.




( Goethe werther).




Hace tiempo que la nieve cubrió la huella de tu silencio. Aquí es siempre invierno y me cuesta dormir en estas frías noches. A veces regateo entre la cama, intento buscar tu cuerpo o algún ápice de un roce de tus manos, si, me cuesta dormir, bastante. Sin embargo, hay dias en que el sol se divierte saliendo de vez en cuando, y me ciega los ojos. Tu imagen destella en el cristal, no basta con parpadear para volver a mi realidad. El otro dia encontré tu camisa, medio ajada, la olfateé teniendo la esperanza de que el tiempo no me hubiese arrebatado tu olor, pero no quedó nada, solo era ante mis manos, una simple camisa. Como esas fotos que a veces dejo esparcidas en el suelo intentando encontrar alguna respuesta, para luego colocarlas después en ese album donde siempre quedarán estáticos aquellos momentos, donde siempre estará tu sonrisa y la mia, donde puedo diferenciar ese antes y después, la seguridad de que en un tiempo, yo fui verdaderamente feliz. En mi almohada se han cosido los recuerdos, no me dejan descansar, se meten entre los hilos de mi pelo y fecundan en mi cabeza. Y a pesar de que los dias vienen y van, yo no puedo dejar de pensarte y me pregunto si tú me seguirás recordando, si acaso no me habrás olvidado.

1 comentario:

  1. A veces me siento trasladado a los desolados y obsesivos parajes de la Montaña Mágica de Thomas Mann. Y pienso si todo no es más que una gigantesca metáfora de la soledad que nos hace suyos.

    Gracias por tus palabras. Muchos podríamos compartirlas, creo.

    Saludos.

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