miércoles, 1 de junio de 2011

Tu partida





Cuando borre el último aliento de mi desdicha,


Cuando aprenda a no dejar las marcas de ese dolor en la ventana,



dejaré de amarrar aquello que araña mis manos,



sabes que mueves mi mundo,



y aun así parece divertirte.


Esta habitación tiembla en ocasiones,



un ligero temor cruje en mis entrañas,



es tu ausencia lo que retuerce mi corazón.



Dime, ¿ acaso te estremecerás?



no encuentro tus latidos, hace tiempo que se pringaron de soledad,



y crearon una extraña melodia dedicada al silencio,



te escondes, mientras yo quedé doblegada en la ventana,



dibujando esperanzas, atisbando una sombra que creí tuya,


El frío entumece mi piel,



se cuela en los huesos,



un travieso cosquilleo se escapó por la ventana para recorrer mi nuca y aterrizar en mi sexo,



quiero irme a alguna parte,


pero no encuentro la salida.


Has sido perverso, te llevaste mi vida,



dejaste tus promesas escritas en aquel sauce,


desnudo, desvistiendo ese desgarro que me dejó tu partida.



Y ahora yazgo aquí,



manoseada por esta secreta historia nuestra que escribí



en estas páginas escondidas del mundo.





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