miércoles, 28 de julio de 2010

Hoy prepararé tu comida favorita, me he levantado temprano, me he puesto el delantal, pero tu... te has marchado muy pronto, y no he notado en mi mejilla, lo que antes solias hacer, no me has besado. A pesar de que cada día me he acostumbrado a tu ausencia, he obligado a mi cuerpo a que no pesase como plomo. Aun quizás sigo siendo tu mujer ¿no?, aquella que se convirtió en la protagonista de tus historias, aquella que vivia en tus sueños y la hiciste tuya por siempre. El minutero de la cocina marcan las doce de la mañana, en dos horas, estarás aquí. Cojo del frigorifico el pollo que compré ayer, y lo preparo paso a paso, convierto las patatas en rodajas y a pesar de que el cuchillo ha cortado un trozo de piel de mi mano, no me importa, quiero sorprenderte, hoy, mañana, siempre. En la televisión anuncian tormenta, hace dias que llueve y tu cuerpo no ha calentado mi piel en estos frios días de invierno. Me siento sola, apagada, vacía, pero me conformo con tener tu presencia a mi lado, durmiendo conmigo, escuchando el compás de tu respiración. Me he acostumbrado a tus ronquidos, apagan el silencio de esta casa, el silencio de mi llanto. Escucho nuestra canción, que tiempos felices aquellos.

La mañana se hace lenta, pero el tic tac del reloj anuncia por fin, las dos de la tarde, pronto abrirás esa puerta, y me hallarás aqui, esperando para tí. El pollo reposa en un cuenco, las patatas al lado, y una flor adorna la mesa. Me enfrento al espejo, observo mi pálido rostro, mis ojos adormecidos, mi boca reseca. ¿ que fué de aquella chica que tenia las mejillas mas rosadas que todas?, ¿ que fue de aquella chiquilla que tenia los ojos más vivos que nadie?, ¿ que pasó conmigo?, ¿ que es lo que soy ahora?, ¿ acaso puede decirse que me he convertido en tu esclava?.

La puerta chirria, eres tú. El corazón parece querer escapar de mi pecho, parece mentira que aun tenga tanta fuerza para latir, parece increible que seas tú el que hace que mi cuerpo vuele a cada segundo. Miras la mesa, y luego me miras, estamos a poca distancia, pero tú... pareces tan lejano. Encorvas tu boca, me dedicas una sonrisa, disfruto viendo como asoman tus blancos dientes. Echo de menos besar esa boca.

- ¿ Qué es todo esto?- me preguntas y yo solo me limito a asentir.

"lo he hecho para ti, ¿ te gusta cariño?".

Me siento a tu lado, te sirvo la comida, observo como masticas e ingieres lo que mis manos han hecho para ti. Tu canoso cabello parece brillar cuando el sol se filtra por la ventana, echo de menos acariciar ese cabello. Me vuelves a mirar, no sabemos que hablar, te pregunto en como te ha ido el dia, solo dices que bien, ¿ que ha pasado entre nosotros? ¿adonde ha ido a parar esas conversaciones que duraban horas, sin importarnos la hora que fuera?. Suspiro, bajas la mirada, estoy aqui, ¿ no te importa?. Te levantas de la mesa, te acercas a mí mientras mi boca no puede articular palabra alguna, ni tan siquiera mis piernas parecen reaccionar.

- gracias- y besas mi mejilla mientras tu mano acaricia mi pelo. ¿ estoy soñando?. Vuelves a sentarte y me quedo estática, pensando, simplemente razonando. ¿ y si... aún no es demasiado tarde?. Me pongo en pie, sin que tus ojos aparten los pocos restos que quedan en el plato. Nuestra canción resuena en la estancia, me acerco a ti, te pones en pie, puedo sentir casi la cálidez de tu cuerpo.

"bésame".

Bailamos juntos pero sigo notándote tan lejos, ¿ será culpa mia?, me desprendo el vestido, dejo que serpentee en todo mi cuerpo hasta que queda tendido a mis pies, quiero ser tuya, quiero volver a sentirte. Recorres con tu mirada mi cuerpo desnudo, me alzas entre tus brazos y me depositas en la cama. Como si fuera la primera vez, te desvisto y cada centimetro de tu piel es un reto para mí. Tomas mis pechos entre tus manos, y pasas tu lengua sobre mi aureola, gimo sin poderme contener. Tatuas todo mi cuerpo con el dulce paladar de tus besos, nuestros cuerpos parecen entenderse, como siempre lo han hecho, nos dominan, se pulen. Hacemos el amor espontáneamente, embriagándonos con nuestros alientos, moviéndonos a un solo compás. Nuestros ojos se clavan, no quiero dejar de mirarte, entrelazas tus dedos con los mios, mientras me proclamas palabras lujuriosas. Tu cintura se eleva y luego vuelve a untarse en mis caderas, arañó con suavidad tu espalda mientras tus jadeos van aumentado, la sensacion de tenerte pegado a mis muslos se hace exquisito. Mi piel se eriza mientras tu mano acaricia mi húmedo pubis y luego asciende por mi vientre, un intenso cosquilleo inunda mis sentidos mientras tu te mueves ansiosamente encima de mí, nuestros espasmos se unen y yo comtemplo extasiada como el sudor perla tu frente y en como tu pecho jadea, llegando al climax. Te entierras en mí y yo siento en este preciso momento algo asombrosamente extraño y maravilloso. Aprieto mis piernas rodeando tu cintura, no quiero despegarme de ti, no quiero que te vayas. Caes rendido y yo te acomodo a mi lado, mientras tu rostro descansa en mi pecho, rozo mis labios con los tuyos, ahora ya me encuentro satisfactoriamente feliz, éramos simplemente como dos desconocidos que vivian en la misma casa, pero en este instante, nos hemos convertido en lo que somos, amantes, marido y mujer.

viernes, 23 de julio de 2010

Atada a su piel

Debería olvidarlo todo, coger esa maleta que yace ausente en el rincón de mi habitación y marcharme. Despierto sin su calor, me levanto de la cama Y salgo fuera, a la terraza. Enciendo un cigarro, observo el cielo anaranjado, todos se están divirtiendo abajo, y yo aquí, tan sola. La noche se escapó de entre mis dedos, volví a caer en la trampa, atada a la tela de araña. Me duele el pecho, la cabeza, me duele todo. Las sábanas están arrugadas, la almohada manchada de carmín, de mis besos. Huele a Hugo Boss y a sudor. Su camisa permanece tendida con los brazos abiertos, rompí sus botones, el deseo mordió la carne.

"Mira el cielo, no mires".

A lo lejos se oye una canción.

"HAVEN´T SEEN YOU IN QUITE A WHILE, I WAS DOWN THE HOLD JUST PASSING TIME LAST TIME WE MET WAS A LOW-LIT ROOM, WE WERE AS CLOSE TOGETHER AS A BRIDE AND GROOM"
"¿NO TE DISTE CUENTA EN ESTE TIEMPO QUE ESTABA ESPERANDO, PASANDO EL TIEMPO?, LA ÚLTIMA VEZ QUE NOS VIMOS EN UNA HABITACIÓN POCO ILUMINADA ESTÁBAMOS TAN CERCA COMO UNA NOVIA Y UN NOVIO."

Suspiro, ¡que tonta soy!, clavé mis ojos en esa presencia viril que se hallaba justo enfrente de mí, apoyado en una pared, me fijé en los rizos negros que le caían sobre los ojos, aquellos ojos. Y en esa mirada, ¡maldita mirada! Subí con el la escalinata de platea alta, devorándonos con palabras, amándonos en secreto. Estúpidos flechazos del corazón. Romeo decidió morir y sostenía a su amor entre sus brazos, una Julieta con rostro ceniciento entregada a una falsa muerte, y yo... yo me sentía como ella, y él... era como Romeo. Me recliné en la butaca y le dije "vente". Cogió con fuerza mi mano, no tardamos en llegar a casa, ya no pude escapar, todo sucedió demasiado deprisa. Le entregué mi alma, mi cuerpo, me fundí en su boca, degusté su rosada y gruesa lengua, tentadora, ardiente y musgosa. Mordió delicadamente mis labios con los suyos, y me conquistó con cálidas y aterciopeladas palabras, las susurró en mi oído, acunándome con sensibilidad. Sentí su miembro dentro de mí, duro, caliente, moviéndose lentamente, después frenéticamente mientras mis piernas temblaban sobre sus hombros y yo me arqueé bajo él, gimiendo, aullando de placer. Me dejé engañar por su pasión "Eres mía, y yo seré tuyo", mentiras, nada más que mentiras.

Apago el cigarro, empieza a hacer frío, aunque quizás es que la soledad hace que mi piel se vuelva gélida. Mientras la canción llega casi al final.

"I KISSED YOUR LIPS AND BROKE YOUR HEART YOU"
"BESÉ TUS LABIOS Y ROMPÍ TU CORAZÓN"

Y lo partió en dos, la herida aun sigue yaciente, una quemazón aprieta mi garganta, los restos del último trago de vino aún sigue en mi aliento. Decido ponerme su camiseta que se le quedaba tan bien, ceñida a su torso, recuerdo como la rasgué, sedienta y poseída por ese fuego que invadía cada parte recóndita de mi cuerpo. Decido vestirme, cojo el vestido azul de anoche, me recojo el cabello, perfumo mi cuello con unas pocas gotas de hechizo, hoy olvidaré todo lo que él fue para mí.El teatro representa esta misma noche, el fantasma de la ópera. Las luces se apagan, el telón se levanta y allí esta la chica, cantando, siendo inmune a ese ser misterioso que la acecha en la oscuridad. Noto un escalofrío en mi cuerpo, un soplo de aire recorre mi columna vertebral. Cuando me giro veo su estampa varonil apoyada contra la pared, aguardando, esperándome. ¿Cuando me dejará en paz? De pronto esa sensación de querer desprenderme de él se desvanece, mi cuerpo lo reclama de nuevo, odio el pequeño dolor que atraviesa todos mis sentidos. Quiero beber de su piel, de sus labios, y él sabe perfectamente lo que necesito. Se acerca vacilante a mí, con esos andares seguros, y yo... no puedo controlar el temblor que vacila en mis entrañas y en ese incomodo sudor que se va evaporando entre mis manos. Él se inclina hacia mí y me susurra: salgamos.

Esta noche volveré a ser la esclava de su sensualidad, esta noche me abrumaré con su sabor grotesco a vino. Y dejaré una vez mas que mis labios quede a escasos centímetros de los suyos, tentando a otra noche desprovista de una pasión loca y acelerada.

Encontrandote

Hemos coincidido tras mucho tiempo sin hacerlo,de nuevo, he sentido que eras lo que me movia hacia aquí, estas ahí, sentado, compartiendo miradas conmigo, ¿ estarás sintiendo lo que yo siento?. ¿Cuando llegará ese dia en que tu boca pronunciará mi nombre?, ¿ Cuando será ese dia en que tus ojos sepan mirarme de verdad? ¿ Cuando será el dia en que tus manos acaricien mi cuerpo?. Un espacio de tiempo, tu y yo, con los labios sellados, palabras que aun no han salido, una historia que queda pendiente para ser contada. Te encuentro bien, no has cambiado, dibujo en la ventana de este autobús, un medio corazón, ¿ dibujarás la otra mitad?, si pudiese levantarme para sentarme a tu lado, si te levantases para dirigirme por primera vez un saludo..., ¿ cuando será ese dia en que tu boca pronunciará mi nombre? ¿cuando llegará ese dia en que tus manos acaricien mi cuerpo? ¿cuando tocará tu corazón el mio? ¿cuando será el dia en que me dirás por primera vez un te quiero? Mientras tanto, somos ajenos a este ruido mundanal, el autobús se para, es tu llegada, te bajas, me vuelves a mirar, y yo seguiré aqui aguardando otro reencuentro, otra pregunta que formulará mi mente cuando te encuentres sentado a una escasa distancia de mi.